Max Weber – Guia de Estudio

Introducción – Breve biografía:
Max Weber nació en Erfurt el 21 de abril de 1864. Es el primero de ocho hijos del matrimonio constituído por Max Weber, político liberal conservador y Helen Fallestein, mujer de confesión calvinista y profundamente religiosa.
Comenzó a estudiar Derecho en la Universidad de Heilderberg. Es un ávido lector de los clásicos griegos y latinos, y de la filosofía alemana. Sus estudios de derecho los completa con estudios de historia y economía, llegando a ser un erudito.
En 1884 continúa sus estudios de derecho en la Universidad de Berlín hasta su graduación en 1886 como abogado. Se hace miembro del grupo “Socialistas Académicos” y en 1889 se doctora en la Universidad de Berlín con la tesis sobre la evolución de las compañías comerciales del medioevo. Comienza luego su labor universitaria, primero en Berlín y posteriormente en la de Friburgo. Desde 1898 hasta 1903 padece de depresión y enfermedades nerviosas que lo postran. No puede escribir y es apartado de la Universidad.
En 1904 viaja a EE.UU. e imparte conferencias, comienza a escribir la primera parte de La ética protestante y el espíritu del capitalismo . En 1905 aparece la segunda parte. En 1906 publica  Estudios críticos sobre la lógica de las ciencias de la cultura.
En 1910 funda la Sociedad Alemana de Sociología y organiza el primer congreso en Frankfurt, junto a Georg Simmel y Ferdinand Tönnies. En 1912 abandona la Sociedad Alemana de Sociología por sostener la tesis de la neutralidad valorativa de las ciencias sociales.  Al estallar la guerra en 1914 se dedica a administrar un hospital militar. En 1917 aparece publicado su trabajo sobre El sentido de la libertad de valoración en las ciencias sociológicas y económicas.
Al concluir la primera guerra mundial en 1918 vuelve a la Universidad de donde ha estado alejado por más de 20 años y dicta conferencias en la de Viena (Austria) y en la de Munich que luego se editan con el título El político y el científico. Interviene además en la redacción de la Constitución de la República de Weimar.
En 1919 sucede a Brentano en la cátedra de Economía de la Universidad de Munich y participa en las negociaciones de paz en Versalles. En 1920 fallece en Munich. Su obra más importante Economía y Sociedad, que deja inconclusa, es editada en 1921-22 por su esposa. En 1923 aparece su obra póstuma Historia Económica General.
Los principales componentes de las concepciones metodologicas de Weber fueron elaborados mientras trabajaba en la redaccion de “La etica protestante y el espíritu del capitalismo” y deben situarse dentro del esquema de la controversia entonces en boga sobre la relación entre las ciencias naturales y las ciencias sociales o humanas.
Weber considera que las ciencias sociales se preocupan necesariamente de los fenomenos espirituales o ideales, que son caracteristicas propiamente humanas que no existen en el objeto considerado por las ciencias naturales. Pero esta diferenciacion necesaria de sujeto y objeto no requiere ni debe implicar, el sacrificio de la objetividad de las ciencias sociales ni tampoco implica que deba  utilizarse la intuicion en lugar del analisis causal .
La conducta humana, afirma, es tan predecible como los acontecimientos o hechos del mundo natural, pero esto no significa que las acciones humanas puedan considerarse en plano de igualdad absoluta con los acontecimientos del mundo natural, es decir como fenomenos objetivos en la forma aceptada por el positivismo.
La accion humana contiene un elemento de subjetividad que no se encuentra en el mundo natural y la comprension interpretativa del significado de las acciones para el actor es esencial para explicar las regularidades discernibles en la conducta humana.
La sociología comprensiva:
La originalidad de Weber con su sociología comprensiva, consiste en que no separa las instituciones y estructuras sociales de las actividades múltiples que desarrollan los hombres, son éstos los que crean y definen a aquellas.
El centro de la sociología de Weber radica en la noción de actividad social-acción social, no para evaluar o apreciar las estructuras, si son buenas o malas, oportunas o inoportunas, sino para comprender lo más objetivamente posible cómo los hombres las evalúan, las crean, las utilizan y las destruyen. Es el estudio de los hombres viviendo y haciendo en la sociedad, sin por ello desatender los estudios estáticos y descriptivos de los distintos grupos sociales. Por ejemplo le da importancia a los estudios sobre la comunidad y sociedad de Tönnies, pero les añade a ellos un análisis estadístico destinado a comprender cómo viven los hombres en esas estructuras.
 Weber pretende que tanto el desarrollo de una institución o de una relación social no sea estudiada solamente desde el exterior,  independientemente de lo que se convierte (de lo que  significa) para los hombres, ya que esto sería olvidar un aspecto central de la vida social. La importancia que Weber le atribuye al significado que los hombres le asignan a las relaciones sociales y su incidencia en la vida social queda demostrado en el siguiente ejemplo acerca de la ley.
 Dice Weber: “ durante el tiempo que se discute la elaboración de una nueva ley o de nuevos estatutos de una asociación, las personas que al menos están interesadas en la cuestión examinan detalladamente el sentido realmente considerado por el nuevo reglamento. Una vez que la ley se hace familiar, puede suceder que su sentido original, que sus autores habían considerado de manera más o menos unívoca, caiga en el olvido y se sustraiga a consecuencia de un cambio de significación, de manera que sólo el pequeño número de abogados y jueces está capacitado para comprender la finalidad por las que estas complicadas normas jurídicas  se convinieron u otorgaron en otro tiempo. El público, por el contrario, no conoce la razón de ser y la validez empírica de la norma jurídica y, por consiguiente, tampoco las oportunidades que de ellas se derivan, aspecto este indispensable para evitar las mayores contrariedades”.
 Weber define la sociología como la ciencia que explica y comprende la acción social. Veamos que significa:
La explicación mediante las leyes generales y la comprensión de lo individual es legítima y no cabe que una aventaje a la otra. Son dos pasos solidarios y complementarios, indispensables a nuestro intento de dominar, en la medida de lo posible, la infinita diversidad del devenir y de la realidad social.
 Para Weber Sociología es la ciencia cuyo objeto es comprender (entender) interpretándola, la acción social para de esa manera explicarla  causalmente en su  desarrollo y  efectos.
 La pregunta que se formula Weber es: ¿en qué medida la comprensión  es un procedimiento susceptible de elaborar en sociología verdades válidas para todos los que desean la verdad? La respuesta es que el objetivo de la comprensión es captar el sentido de una acción (actividad) o de una relación. Comprender el sentido, sea lógicamente justo o no de acuerdo con el cual han orientado su acción o actividad. Ejemplo: un estudio sobre los banqueros florentinos, ha de comprender, sin intentar corregir los errores que cometieron con respecto a nuestros conocimientos de la aritmética y de la trigonometría.
 Según Gino Germani, Weber formuló una metodología que disminuyó considerablemente el hiatus entre las ciencias naturales y las culturales.
 Como disciplina empírica, la sociología no conoce otra comprensión que la del sentido considerado subjetivamente por los agentes en el curso de una acción concreta. Pero ¿ cómo captar ese sentido? Hay dos tipos de comprensión: la actual o inmediata y la explicativa.
 La primera (actual e inmediata) entendemos en forma directa el sentido de una suma o multiplicación que hacemos, o entendemos la cólera, o lo que hace una persona cuando espera cruzar la calle frente a las luces de tránsito.
 La segunda (la explicativa) en forma indirecta, ya que debemos entender los motivos de los actos para captar el sentido. Por ejemplo, cuáles son los motivos que llevan a las personas a elegir la carrera de médico o astrónomo.
 Las diversas formas de comprensión se nos imponen en forma evidente; decimos que comprender es captar la evidencia del sentido de una acción o actividad.
 A su entender, la comprensión no es más que un medio auxiliar que facilita el desciframiento del sentido, aunque ha de ser confirmada por la imputación causal o la observación estadística. Su posición epistemológica permaneció invariable a lo largo de su vida.
 La combinación de explicación y comprensión da por su parte un sentido a la imputación causal: se convierte en causalidad significativa, es decir, que las relaciones causales pasan a ser relaciones significativas.
 
 Los juicios de valor y de hecho en las ciencias sociales:                  
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                   
 Uno de los problemas fundamentales que abordó Weber fue el de las relaciones entre lo fáctico y lo valorativo, que lo llevó a realizar una distinción tanto en la sociología como en la epistemología: la serapación entre los juicios de valor y los juicios de hecho.  Los primeros como la toma de posición o la decisión entre hechos positivos y negativos, y los juicios de hechos o sea relaciones entre fenómenos o hechos.
El esquema weberiano plantea, en lo fundamental, la utilización de los valores en la selección de los problemas a investigar y el estudio objetivo-causal de éstos una vez que han sido seleccionados subjetivamente. La subjetividad de la selección no debe interferir en la investigación y la interpretación científica de ellos, la cual debe mostrar principalmente los encadenamientos causales que los ligan.
 Esta interesante elaboración de Weber en relación a los juicios de valor y de hecho, lo llevan a sostener lo que él denominó la neutralidad valorativa  que le produjo enfrentamientos con sus contemporáneos y el abandono de la Sociedad Alemana de Sociología en 1912, que había fundado con Georg Simmel y Ferdinand Tönnies en 1910.  Para Weber la neutralidad valorativa se configura cuando el científico social no sólo asume una posición de libertad e independencia frente a la elaboración de los conceptos teóricos, sino también a la actitud práctica del sabio en la vida corriente. Dice así: “no existe ningún análisis científico puramente objetivo de la vida cultural o de los fenómenos sociales, con independencia de los puntos de vista específicos o unilaterales, según los cuales aquellos fenómenos –expresa o tácitamente, conciente o inconcientemente- son seleccionados como objetos de investigación, analizados y organizados mediante la exposición”. No hay para Weber una jerarquía de valores y los hechos o fenómenos sociales han de ser estudiados dentro de una compleja trama de causas.
 Como ejemplo de la práctica de la neutralidad valorativa, defendió el ejercicio de la cátedra en las Facultades de Derecho por anarquistas y marxistas, frente a colegas autoritarios e intransigentes, que bregaban por la restricción ideológica. Expresaba que  pueden surgir de estas posiciones (contestatarias) nuevos problemas que no aparecían como evidentes a los ojos de los juristas. Lo que no admitía era que se presentaran como científicas convicciones personales y subjetivas (los jucios de valor), enmarañando las observaciones empíricamente comprobables. Hechos y valores corren por separado y el profesor debe enseñar las diferencias entre investigar científicamente y tener convicciones. No es una actitud timorata, sino activa de asunción de responsabilidad e independencia de criterios frente a la autoridad. Fundamentalmente frente al Estado prusiano con el cual tiene diferencias profundas. Weber no concibe la verdad asociada a la política y el poder; quedan fuera también del terreno de la verdad los valores. La neutralidad valorativa significa responsabilidad política y crítica contra el Estado prusiano. El Estado prusiano o “guillermino” no es “un hecho de razón”, “un hecho verdadero”, o “un hecho científico” como la filosofía alemana, el iusnaturalismo y la dialéctica habían afirmado. El Estado para Weber es el monopolio de la fuerza. El Estado no puede ocultar su sustancia violenta y voluntarista.
 La polémica que desató Weber entre sus contemporáneos no está superada o acabada. Hoy el planteo de la objetividad en las ciencias sociales está controvertido porque en la selección del problema a investigar y en el propio proceso de investigación, los elementos ideológicos que todo investigador posee, pueden interferir y sólo cumpliendo estrictamente con los los pasos metodológicos se puede asegurar resultados aceptables. El problema reside en el uso que de los resultados de las investigaciones científicas puedan realizar otros, con fines políticos, ideológicos, económicos.
Los tipos ideales – La acción social:
 ¿ Cómo puede ser preciso un análisis sino lo son los medios intelectuales empleados? Para dar rigor o precisión metodológica a los conceptos, Weber construyó los tipos ideales.
 “El método científico consiste en la construcción de tipos (para) investigar y exponer todas las conexiones de sentido irracionales, afectivamente condicionadas, del comportamiento que influyen en la acción, como “desviaciones” de un desarrollo de la misma “construído” como puramente racional con arreglo a fines. Por ejemplo, para la explicación de “un pánico bursátil” será conveniente fijar primero cómo se desarrollaría la acción fuera de todo influjo de afectos irracionales, para introducir después como “perturbaciones”, aquellos componentes irracionales”. La ley de la “oferta y la demanda” es una construcción tipo ideal de una acción racional con arreglo a fines. Hasta qué punto, la acción real –la conducta real- concuerda con la construcción, esto  se puede comprobar con la observación de las conductas frente a la ley de la oferta y la demanda.
 Weber expresa que: “se obtiene un tipo ideal al acentuar unilateralmente uno o varios puntos de vista y encadenar una multitud de fenómenos aislados, difusos y discretos, que se encuentran en gran o pequeño número, y que se ordenan según los precedentes puntos de vista elegidos unilateralmente para formar un cuadro de pensamiento homogéneo”
 En realidad el tipo ideal es un conjunto de conceptos que el especialista de las ciencias sociales forma con el único propósito de la investigación social. El tipo ideal permite formular hipótesis o guiar la formulación de las mismas, pero no es una hipótesis en sí mismo. Los tipos ideales  no son verdaderos ni falsos; le sirven al investigador científico para comprender comparativamente la realidad social. El tipo ideal puro no se encuentra empíricamente en la realidad social.
 Esta construcción ideal del tipo ideal nada tiene que ver con el “deber ser” en sentido ético. No es ejemplar y no debe confundirse con una norma práctica que guíe la acción.
Un tipo ideal no es, por supuesto, ideal en sentido normativo, no trae consigo la connotacion de que su realizacion es deseable. Es tan legitimo construir un tipo ideal del crimen o de la prostitución , como de cualquier otro fenomeno. Un tipo ideal es un tipo puro en sentido logico y no en sentido ejemplar.
Resulta imposible encontrar empíricamente en la realidad este cuadro de ideas en su pureza conceptual.
La creacion de tipos ideales no es en ningun sentido un fin en si misma. la utilidad de un tipo ideal dado solo puede evaluarse en relacion con un problema concreto o una serie de problemas, y el unico objetivo de su construccion es facilitar el analisis de cuestiones empiricas.
La sociologia no es una ciencia que intenta el analisis de la realidad social en tanto totalidad, sino que se centra en el estudio de las relaciones interindividuales a partir del concepto de accion social, un comportamiento humano con sentido subjetivo asignado y que tiene en cuenta las acciones de otros actores.
El estudio explicativo de estas relaciones interindividuales remite a la construccion de tipos ideales.
El estudio de la accion social como Weber lo concebia requiere el metodo del tipo ideal o puro.
Como esta ultima palabra aparece solo en “Economia y Sociedad”, la expresion tipo ideal aparece mas comunmente asociada con el nombre de Weber. Pero tipo puro es quiza la denominacion mas adecuada, ya que señala mas claramente el sentido que da Weber a este concepto metodologico. hay que aclarar que Weber no se atribuyo la invencion del tipo ideal o puro, mas bien trato de hacer explicito un procedimiento comunmente empleado en el estudio cientifico.
El tipo ideal o puro es una construcción mental. Esta formado por la exageracion o acentuacion de uno o mas rasgos o aspectos observables en la realidad. El tipo asi construido puede llamarse ideal porque existe como una idea. Pero el tipo puede tambien llamarse puro en el mismo sentido en que un quimico designa asi un elemento despues de haberlo desembarazado de los materiales con que esta combinado en el estado natural que precede al analisis.
El tipo ideal no es una hipotesis. Es un instrumento para el analisis de acontecimientos o situaciones historicos concretos.
El tipo ideal es el procedimiento adecuado para la formacion de conceptos históricos especificos y rigurosos que permiten el analisis y la interpretacion causal de los fenomenos: “a fin de penetrar acabadamente los nexos reales, construimos nexos irreales”
En la construccion del tipo ideal sobresale un elemento reiteradamente señalado: el alejamiento de la realidad. Pero se trata de un alejamiento consciente, en la busqueda del nivel de maxima racionalidad. Cuanto mas se aleja de la realidad mas util es para comprenderla por comparacion.
“en cuanto a su contenido esta construccion presenta el caracter de una utopia, obtenida mediante el realce conceptual de ciertos elementos de la realidad… se los obtiene mediante el realce unilateral de uno o de varios puntos de vista y la reunion de una multitud de fenomenos singulares, difusos y discretos, que se presentan en mayor medida en una partes que en otras, fenomenos que encajan en aquellos puntos de vista, escogidos unilateralmente, en un cuadro conceptual en si unitario. Este en su pureza conceptual es inhallable empiricamente en la realidad: es una utopia que plantea a la labor historiografica la tarea de comprobar en cada caso singular en que medida la realidad se acerca o se aleja de este cuadro ideal”
Los tipos ideales no son verdaderos o falsos, no es este el nivel en el que hay que evaluarlos, sino mas o menos utiles heuristicamente considerados. No son un fin en la investigacion sino solo un medio para comprender la significacion cultural de un fenomeno o proceso individual y su condicionamiento causal.
La cuádruple tipología que traza Weber subyace al contenido empírico de Economía y sociedad, pero no se propone como una clasificación general de acción social, es un esquema típico ideal que nos ofrece una manera de aplicar la afirmación de Weber de que el análisis de la acción social puede ejercerse de la mejor manera usando tipos racionales que nos sirvan como puntos de referencia para medir las desviaciones irracionales. Así un ejemplo empírico concreto de acción humana puede interpretarse según a cual de los cuatro tipos de acción se aproxime mas. Pero muy pocos casos empíricos dejaran de incluir, de hecho, en combinaciones variables, una mezcla de elementos de mas de un tipo.
 La sociología de Weber centra sus estudios en la acción social. Entiende por acción una conducta humana (bien consista en un hacer  interno o externo, ya en un omitir o permitir) siempre que el sujeto o los sujetos de la acción enlacen a ella un sentido subjetivo. La acción social, es la conducta humana con sentido asignado por el sujeto o sujetos actuantes cuando ese sentido mentado está referido a la conducta de otros.
 Por sentido entendemos el sentido mentado y subjetivo de los sujetos de la acción, 
a) existente de hecho: 1. en un caso históricamente dado- 2. como promedio y de un modo aproximado en una masa de casos;
b) como construído en un tipo ideal con actores de este carácter. En modo alguno se trata de un sentido “objetivamente justo” o de un sentido “verdadero” metafísicamente fundado.  Aquí radica precisamente la diferencia entre las ciencias empíricas de la acción, la sociología y la historia, frente a toda ciencia dogmática, jurisprudencia, lógica, ética, estética, las cuales pretenden investigar en sus objetos el sentido “justo” y “válido”.
 Los cuatro tipos ideales de acción social son:
a) racional con arreglo a fines: determinadas por expectativas en el comportamiento tanto de objetos del mundo exterior como de otros  hombres, y utilizando esas expectativas como “condiciones” o “medios” para el logro de fines propios racionalmente sopesados y perseguidos.
La acción racional con arreglo a fines presupone que por parte del actor se da un proceso de planeamiento racional en el que utiliza los fines, los medios y las consecuencias implicadas en la acción. En el caso de máxima racionalidad el actor establece en los fines un orden de prioridades y adecua los medios disponibles de tal manera que  los fines se alcancen en ese orden subjetivamente establecido. En la evaluación de los fines el actor toma en cuenta racionalmente las consecuencias implicadas en las distintas acciones posibles.
b) racional con arreglo a valores determinada por la creencia conciente en el valor –ético, estético, religioso o de cualquier otra forma que se lo interprete- propio y absoluto de una determinada conducta, sin relación alguna con el resultado, o sea puramente en mérito de ese valor; ejemplo quien obra inspirado por “mandatos” que lo obligan a actuar así concientemente.
Este tipo de acción presenta una característica que la diferencia de las anteriores: la elaboración consciente de los propósitos últimos de la acción y el planeamiento de ella, Lo que no se toma en cuenta en este tipo de acción son sus consecuencias. El actor privilegia sus convicciones, a las que considera un mandato.
Weber insiste en esto en cuanto afirma que una acción racional con arreglo a valores es siempre una acción según mandatos o de acuerdo con exigencias que el actor cree dirigidos a  él ( y frente a los cuales el actor se cree obligado).
c) acción afectiva, especialmente emotiva, determinada por afectos y estados sentimentales actuales; ejemplo: actúa afectivamente quien  da rienda suelta a sus pasiones momentáneas: venganza, celos.
d) acción tradicional determinada por una constumbre arraigada. Ejemplo es quien actúa así por hábitos muy arragaidos, la acciones cotidianas.
La acción tradicional es un caso fronterizo, ya que en la mayoría de los casos no tiene un sentido asignado: “la masa de todas las acciones cotidianas, habituales, se aproxima a este tipo”.
Lo mismo ocurre con la acción afectiva, que solo en casos específicos se presenta como una acción consciente con sentido.
 Si bien estos son tipos ideales independientes unos de otros,  cuando Weber desarrolla con más precisión el significado de cada uno de ellos los ordena de modo sistemático, según el criterio de menor a mayor racionalidad; pero tiene en cuenta que “absoluta racionalidad”en la acción con arreglo a fines es , sin embargo un caso limite de carácter esencialmente constructivo.
Acción social, interacción, relación social:
La relación social es una probabilidad de actuación social, fundamentada en la posible existencia de un orden legitimo, es decir en la existencia de un sistema de normas que pueden ser obligatorias,  que pueden presentarse como modelos de comportamiento.
Es un comportamiento que incluye a varios individuos, una conducta plural basada en un sentido reciproco, el comportamiento plural se orienta por esa reciprocidad. Supone la idea de interacción, un mínimo de reciproca bilateralidad de la acción.
Resulta diferente de la acción social, ya que en ella, el sentido de la acción esta referido u orientado a la conducta de otros, sin requerirse la reciprocidad.
A partir de la idea de relación social Weber define los conceptos de comunidad y sociedad, según las acciones se inspiren el sentimiento subjetivo de los participantes (afectivo o tradicional) o en una compensación de intereses por motivos racionales.
Tipos ideales de dominación:
 Al analizar las regularidades de la acción social y de la relación social se debe tomar en cuenta que los participantes se puedan orientar sobre la base de la posible existencia de un orden legítimo. Las regularidades de la conducta humana se deben principalmente al reconocimiento por parte de los actores de la existencia de un orden legítimo que les otorga validez.
 Para entender los tipos de dominación, Weber define, en términos de probabilidad: el poder,la  dominación y la disciplina:
a) poder es la probabilidad de imponer la voluntad propia en una relación social contra cualquier tipo de resistencia por parte de los otros participantes de esa relación;
b) la dominación es la probabilidad de que un mandato con contenido determinado sea obedecido por un conjunto de personas, y
c) la disciplina es la probabilidad de encontrar obediencia a un mandato, pero de forma pronta, simple y automática, basada en actitudes arraigadas. 
 Al constuir los tipos ideales de dominación, advierte que de acuerdo a la experiencia ninguna dominación se contenta  voluntariamente con tener como probabilidad de su persistencia motivos puramente materiales, afectivos o racionales con arreglo a valores. Antes bien, todas procuran despertar y fomentar la creencia en su “legitimidad”. Una dominación es legítima cuando tiende a ser aceptada y mantenida, y los motivos de esa aceptación pueden ser de distinta naturaleza.
Hay tres tipos de dominación legítima:
a) la racional-legal, basada en la creencia en la legitimidad de lo estatuído y en la aceptación del mando ejercido por aquellos a quienes los mandatos estatuídos señalan como detentadores de la autoridad (autoridad legal)
b) la dominación tradicional, que está relacionada con la creencia cotidiana en la santidad de las tradiciones y en la legitimidad de los señalados por esas tradiciones para ejercer la autoridad (autoridad tradicional)
c) la dominación carismática, apoyada en carácterísticas personales de un individuo, (heroismo, santidad, ejemplaridad,) y en la aceptación de las órdenes creadas o reveladas por ese individuo ( autoridad carismática).
En el caso de la autoridad legal se obedecen las ordenaciones impersonales y objetivas legalmente estatuidas y las personas por ellas designadas en méritos de la legalidad formal de sus disposiciones dentro del circulo de su competencia. En el caso de la autoridad tradicional se obedece a la persona del señor llamado por la tradición y vinculado por ella (en su ámbito) por motivos de piedad, en el circulo de que consuetudinario. En el caso de la autoridad carismática se obedece al caudillo carismáticamente calificado por razones de confianza personal en la revelación, heroicidad o ejemplaridad, dentro del circulo en que la fe en su carisma tiene validez.
El que ninguno de los tres tipos ideales acostumbre a darse puro en la realidad histórica no debe impedir aquí como en parte alguna, la fijación conceptual en la forma más pura posible de su construcción.
La tipología sociológica ofrece al trabajo histórico concreto por lo menos la ventaja , con frecuencia nada despreciable, de poder decir en el caso particular de una forma de dominación, por ej. qué hay en ella de carismático, o bien en lo que se aproxima a uno de estos tipos, y asimismo la ventaja de trabajar con conceptos lo suficientemente unívocos (que no le permitían significados diversos, vagos  o ambiguos).

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